Todas y cada una de estas propuestas curativas ya han sido comprobadas por mí mismo o por mis pacientes numerosas veces y han resultado completamente exitosas. La mayoría de ellas, a corto plazo. ¿Un orzuelo en un ojo? Aplicando arcilla localmente y con resonancia cuántica. Y procurando que no me “irriten” o me enfaden ciertas situaciones que veo. ¿Reflujo gástrico? Masticando bien la comida, combinando adecuadamente los alimentos y con resonancia cuántica. Y aprendiendo a gestionar mejor ciertas situaciones que me “corroen” o que me dan rabia. ¿Una diarrea? Con una lavativa de tomillo, agua arcillosa y con resonancia cuántica. Asimismo, tratando de superar un miedo momentáneo pero intenso, y deshaciéndome de pensamientos o actitudes que me sobren (y que son como “excrementos”). ¿Pérdida de audición? Con aplicación local de amargo sueco y con resonancia cuántica. E identificando qué mensajes importantes me está susurrando la vida al oído pero que yo no quiero escuchar. ¿Piedras en el r...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones