La importancia de las limpiezas de colon

Hace tres o cuatro años, contactó conmigo una mujer de unos 45. Su alimentación era ecológica en más de un 70%, muy variada y siempre masticaba muy bien la comida. Sin embargo, según un reciente análisis al que se había sometido, padecía algunas carencias nutricionales importantes que estaban provocándole ciertos problemas de salud. La pobre estaba muy desconcertada.

¿Cómo era esto posible con una dieta tan estupenda?

Después de detectar en ella un aliento particularmente intenso, mi intuición me llevó directamente a hacerle la siguiente pregunta: ¿Cuántas limpiezas de colon te has hecho a lo largo de tu vida? 

Ninguna, me contestó.

¿Qué pasaría si una tubería urbana de agua potable no se renovara en décadas? ¿O qué sucedería si las alcantarillas de una ciudad no se limpiaran nunca? Seguro que sabes la respuesta.

En el intestino, y concretamente en el colon, se absorben una gran cantidad de nutrientes. Pero si no se limpia nunca, con el paso de los años se van adhiriendo a sus paredes muchos residuos, adherencias e incrustaciones (algunas, duras como una piedra) que impiden que dichos nutrientes puedan ser absorbidos por las vellosidades intestinales. De hecho, no es extraño que esta condición pueda derivar con el tiempo en diverticulosis o en cáncer de colon.

La principal recomendación que le hice a esta paciente: Hazte una lavativa con decocción de tomillo una vez a la semana. De ese modo, mantendrás limpio tu intestino, regenerarás su flora, podrás absorber correctamente los nutrientes de los alimentos y, paralelamente, mejorará tu salud.

La referida siguió fielmente mi sugerencia y volvió a hacerse un análisis cuatro meses más tarde.

Resultado: ninguna carencia nutricional y su salud recuperada casi por completo.

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