No porque sea dañina (que no lo es), ni porque el cuerpo humano no esté preparado para ingerirla (que sí lo está, y perfectamente). Más bien, por alguna de estas razones; o por varias de ellas a la vez:
1. Porque la mezclas con otros alimentos.
2. Porque la tomas como postre.
3. Porque mezclas distintas frutas entre sí.
4. Porque no la masticas lo suficiente.
5. Porque no la pelas (en particular, las que poseen una piel difícil de digerir).
6. Porque no la comes de temporada.
7. Porque no está lo suficientemente madura.
8. Porque la cocinas (cuando debe comerse cruda).
9. Porque le añades endulzante.
10. Porque comes demasiada cantidad de golpe.
11. Porque la tomas licuada y muy deprisa.
12. Porque no es ecológica (y está llena de pesticidas).
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