Problema y solución

Problema: El arroz me inflama, aunque sea integral.
Solución: Combínalo siempre con verduras, no con carne, ni con pollo ni con huevo, y verás cómo no te vuelve a inflamar.

Problema: Las legumbres me inflaman y me dan gases.
Solución: Ponlas a remojo durante 4 ó 5 días y cambiándoles el agua todos los días, cocínalas con laurel y combínalas siempre con verduras, ni con carne ni con pescado ni con huevos, y verás cómo ya no te inflaman.

Problema: La fruta es malísima. Me inflama siempre que la como.
Solución: No vuelvas a tomarla nunca más como postre.

Problema: El pan me inflama una barbaridad.
Solución: Lo que te inflama es la barra de cuarto de pan blanco que compras en el supermercado, con la que acompañas todas tus comidas. Prueba a comer un pan de espelta integral, ecológico, elaborado con masa madre y agua de manantial, ligeramente tostado, entre horas y con aguacate, por ejemplo, y luego me cuentas si te inflama o no.

Problema: La ensalada me inflama muchísimo.
Solución: No le añadas vinagre ni limón, ni la conviertas en un cóctel molotov agregándole nueces, semillas, frutos secos, manzana y piña. Elabórala solo con 4 ó 5 vegetales, alíñala con aceite de oliva virgen y sal marina, y ya está. Luego, me cuentas si aún te inflama.

Problema: Me siento habitualmente muy inflamada.
Primer paso: Pregúntate qué situaciones o personas te irritan o te enfadan y hasta qué punto reprimes tu enfado o tu irritación por miedo o para adecuarte a las circunstancias.

Comentarios