Puede que esta sea la mayor confusión de toda la historia de la Humanidad, la que mayor cantidad de conflictos ha provocado entre personas y la que más desequilibrios genera a nivel individual. Por eso, me parece oportuno aclarar con algunos ejemplos la diferencia entre ambos conceptos.
QUERER: Me he comprado un canario para que me alegre la casa.
AMAR: Cuando desee disfrutar del canto de los pájaros iré al campo a escucharlos.
Q: Quiero estar siempre a tu lado.
A: Me encanta estar contigo. Lo disfruto mucho.
Q: No deberías estar con esa persona. Puede hacerte mucho daño.
A: Haz lo que sientas. Eres libre de estar con quien desees.
Q: Yo siempre lo doy todo a los demás.
A: Procuro equilibrar lo que doy a los demás y lo que me doy a mí mismo.
Q: Fulanito solo me llama cuando necesita algo de mí.
A: Menganito me llama de vez en cuando por si necesito algo de él.
Q: Vamos a comprarle una videoconsola a Marcos. Ha sacado buenas notas este curso.
A: Vamos a apuntar a Marcos a un campamento de verano. Le vendrá fenomenal socializar con otros niños.
Q: ¿Cómo es que llegas tan tarde? ¿Dónde has estado?
A: ¿Lo has pasado bien con tus amigos/as?
Q: A ver si consigo hacer 60 kilómetros hoy con la bicicleta.
A: Hoy voy a disfrutar del paisaje cuando salga con la bicicleta.
Q: Me da igual si ya es tarde, voy a celebrar mi ascenso ahora mismo.
A: Celebraré mi ascenso cuando no pueda molestar a ningún vecino.
Q: Iré a un retiro al Himalaya, con un gran maestro que me ayudará a trascender mi ego.
A: Después de varios años sin hablarnos, llamaré a mi madre y le daré las gracias por traerme a este mundo.
Q: Con lo que nos ahorramos en ese tramo de vía podremos pagarnos un buen retiro en el Caribe.
A: Invertiremos el dinero que sea necesario para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Comentarios
Publicar un comentario