Exceso de mucosidad

La mucosidad es una secreción más o menos viscosa que genera el cuerpo y que sirve para poder expulsar fácilmente a través de ella sustancias tóxicas al exterior.

Siempre que haya exceso de mucosidad en el cuerpo, habrá exceso de toxinas. Inequívocamente.

En consecuencia, no es saludable tomar productos o fármacos que corten bruscamente el flujo de la mucosidad, porque eso implicará retener las toxinas que el cuerpo trata de eliminar. Por eso, lo más inteligente es ayudar al cuerpo a que elimine dicha mucosidad, es decir, colaborar con él en su tarea de eliminación. Insisto: colaborar, no oponerse.

En el plano corpóreo, tal como comento, la mucosidad actúa como un medio de arrastre: envuelve lo que irrita, reduce la fricción (lubrica) para que la expulsión no resulte agresiva y evita el contacto directo entre el tejido y aquello que le perjudica y que debe salir.

En el plano psicoemocional, el exceso de mucosidad implica una necesidad inconsciente de deshacerse de personas o situaciones que resultan más o menos irritantes. Y, al mismo tiempo, una tendencia infantil (actuar como un mocoso) a gestionar ciertas situaciones conflictivas que a menudo tienen que ver con el territorio (pulmones).

Al mismo tiempo, la mucosidad aparece asociada a:

  • Tristeza contenida.
  • Nostalgia o añoranza.
  • Necesidad de ser cuidado sin pedirlo explícitamente.
  • Conflictos de separación no resueltos.

A menudo, el exceso de mucosidad señala un estado interno de hipersensibilidad defensiva, donde la persona:

  • No se siente segura para exponerse.
  • No se permite soltar lo que le sobra (y que es tóxico).
  • Se protege envolviéndose en lugar de expresarse.

Finalmente, las 6 mejores formas que conozco para deshacerse de la mucosidad yendo a la raíz (hablo de soluciones, no de remedios) son:

  • Evitar alimentos o comestibles que la provoquen.
  • Las irrigaciones de colon (preferiblemente con tomillo).
  • Ingerir aloe vera con las comidas.
  • Las saunas.
  • Tomar infusiones elaboradas con una adecuada combinación de plantas medicinales (que, necesariamente, han de tomarse calientes), dependiendo de los síntomas asociados.
  • Aprender a eliminar conscientemente aquello que a uno le sobra y que resulta tóxico (pensamientos, emociones oscuras, actitudes dañinas…).

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